La Sevilla del siglo XXI es una metrópolis de primer orden, que se proyecta al mundo con una imagen renovada.
En los últimos años, el crecimiento económico y demográfico experimentado por Sevilla ha traído consigo la necesidad de buscar nuevos espacios para distintos usos urbanísticos en la periferia y el extrarradio.
Esta expansión de su territorio, junto con la puesta en marcha de una red de comunicaciones envidiable, ha cristalizado en un nuevo modelo de ciudad metropolitana consolidando a Sevilla como la gran urbe del sur de Europa.
Hasta ahora, este crecimiento del casco urbano se había producido principalmente hacia el Este, con el consiguiente alejamiento del centro natural de la ciudad. Pero hoy, la Sevilla del futuro cruza el Guadalquivir para ofrecer a sus habitantes nuevos espacios llenos de posibilidades.